Esta semana se cumplieron 80 años de lo que se conoce como el mayor crack bursátil de la historia, ocurrido en el año 1929. La serie de bajas comenzó el miércoles 23 de octubre, pero el jueves 24, conocido como el jueves negro, fue el primer gran desplome de la serie con el Dow cayendo 9% y negociándose un total de 13 millones de acciones. El lunes 28 cae un 13%, pero el martes negro del 29 de octubre el Dow perdió un 12%, pero con el agravante de que ese día se negociaron 16.4 millones de acciones –algo que no fue superado hasta 1969!-.Para recordar lo que sucedía en aquella época y para ver las similitudes con esta crisis, podemos ver una serie de videos que describen el crac, y dejamos también un post del Blog Gurus Blog, con famosas recomendaciones de “gurues” de aquellas épocas.
Es muy interesante analizar la psicología colectiva de creer que todo es para siempre, que es fácil ganar dinero sin trabajar y de lo fácil de endeudarse para especular. ¡Porque total todo sube!.
Se puede contemplar también como se convencía a la gente de invertir en activos financieros haciéndoles creer que eran seguros, de como se crea un contexto de bienestar retroalimentado de lo “bien visto socialmente” de invertir en acciones, de los ejemplos de pobre a millonario, de las figuras públicas exitosas que se crean en este contexto y también de los que piensan que todo en algún momento va a acabar. Información privilegiada y manipulación del mercado, hicieron el resto.
Pero ¿esto nace de la noche a la mañana? No, esto no nace solo, es el final de un ciclo. El final del crecimiento genuino de la economía a partir de los avances tecnológicos de una época. Esto mismo ocurrió con la fiebre de Internet en los noventa y a mediados del siglo diecinueve con los trenes. Pero lo que primero es un crecimiento sostenido por una demanda genuina, después se transforma en un negocio de unos pocos que les hacen creer al resto sobre las ventajas de esta “nueva revolución económica”. A la par de esto, los medios de comunicación echan mas leña al fuego.
La magia de la ganancia rápida y el dinero barato es un cóctel que pocos están dispuestos a pasar por alto.
Los humanos, un especie que tropieza una y otra vez con la misma piedra...