06 noviembre 2009

Niño Rico, Niño Listo

A modo de continuar con el post “Finanzas para Niños”, en esta serie de post haremos un resumen muy breve con los principales puntos que para este blog son remarcables del libro de Robert KiyosakiNiño Rico, Niño Listo”.

El concepto del libro es que los padres les enseñen a sus hijos, desde una edad muy temprana, la manera de relacionarse con el dinero pero desde una perspectiva distinta a la que se enseña en el colegio. Una perspectiva que les permita tener poder sobre el dinero, en vez de ser esclavos de este.

Comencemos.

Capítulo 1 – Todos los niños nacen ricos e inteligentes.

El libro comienza diciendo que los niños pueden aprender desde chicos a pensar como pobres o a pensar como ricos, todo depende de cómo se les enseñe, y argumenta que la verdadera inteligencia financiera consiste en saber que es lo apropiado hacer en cada momento, en vez de centrarse solamente en saber simplemente que es lo correcto o lo equivocado.


¿Qué quiere decir con esto? En que no hay una respuesta correcta o equivocada en cuanto a la manera de hacer negocios y generar un ingreso, ya que todo depende del momento, del contexto, y de la personalidad de cada uno.

Capítulo 2 – ¿Es su hijo un genio?

Todos los niños nacen genios, todos los niños aprenden muy rápido los primeros años de vida. El problema es que la mayoría después pierde esa “gran” inteligencia según pasan los años, porque no se los sigue educando de la misma manera –se los va limitando-, o porque el modelo de vida que ven no los motiva para seguir desarrollando sus habilidades innatas o desarrollar habilidades financieras que les permitan ser libres económicamente.

Explica que hay una confusión entre el coeficiente intelectual, la inteligencia y la riqueza. Un coeficiente intelectual elevado no está relacionado con mayor riqueza ni con una mayor inteligencia. Un coeficiente intelectual elevado no quiere decir que una persona necesariamente sea más inteligente que otra, sino que aprende de otra manera. Aprende mas leyendo que haciendo, mientras otras personas pueden aprender mejor haciendo y probando, que estudiando. El CI mide la capacidad de las personas para leer y escribir, pero se olvida de todo los demás ingredientes que necesita una persona para desarrollarse y ser “exitosa”. Deja de lado la parte artística, la deportiva, la social, relacional, etc.

También da a conocer lo que él llama el “coeficiente intelectual financiero”, que no es cuanto dinero ganás, sino cuanto conservas y que tan duro trabaja ese dinero por ti. Esto permite tener mas libertad, felicidad, salud y más opciones a la hora de elegir el modo en que cada uno quiere vivir su vida. La riqueza, desde este punto de vista, no es cuanto dinero se tiene, sino de cuanto tiempo libre se tiene, ya que a mayor tiempo libre, mayor riqueza –negocios- se pueden generar.

A partir de este concepto deja dos ideas claras:
1 -“La riqueza es mental”.
2- “El dinero no hace a la felicidad”.

Indica a los padres que si quieren que sus hijos se desarrollen plenamente, ellos deben encontrar la clase de inteligencia que sus hijos poseen y el modo en que cada uno de estos aprende. Obvio que para esto hay que descartar a la escuela, ya que la enseñanza tradicional solo enseña el método verbal-lingüístico y no enseña la forma en que se crea el dinero.

Capítulo 3 – De poder a sus hijos (antes que dinero)

- Terminar con el mito que una buena educación es lo único necesario para hacerse rico.

– La riqueza y el modo de verla se transmiten de padres a hijos.

– El dinero proviene de las ideas. Las ideas dan poder. La gente pobre, tiene ideas pobres.

- Cuanto más se necesite al dinero, menos poder se tiene sobre el dinero.

- Hay que crear dinero, no trabajar por dinero.

En este capitulo enseña a que los niños vayan construyendo sus formulas ganadoras.

La formula ganadora es la idea que tiene un niño de cómo sobrevivir o ganar en el juego de la vida. Esta idea se comienza a desarrollar a partir de los 9 años de edad aproximadamente, dependiendo de lo que ve el chico en sus padres y en la educación que recibe.

Esta formula ganadora es independiente de cada persona, debido a que lo que puede servirle a un niño, puede no servir a otro; al igual que la formula ganadora que tiene un padre, quizás no sirva para su hijo.

Para entenderlo mejor. La formula ganadora de
Lionel Messi es jugar al fútbol. Los padres de él vieron esto cuando era pequeño, por eso se mudaron a España para poder costear su tratamiento y que pudiera siguiera jugando a fútbol –Obvio, que el Barcelona FC también lo vio-.

¿Qué quiere decir esto? Que los padres tienen que buscar la formula ganadora de sus hijos, sea la que sea, y por mas que esta formula no esté en sintonía con la formula ganadora que ellos tienen –padres- o que ellos pretenden –padres- . Decimos esto porque muchos padres proyectan en sus hijos lo que ellos no pudieron ser o en contrapartida, quieren que sus hijos sigan el camino que ellos siguieron.

Indica también que uno de los problemas más comunes es que la formula ganadora se vaya “gastando” con el tiempo. El caso de Messi también puede resultarnos como ejemplo. ¿Messi podrá seguir jugando al fútbol como lo hace ahora a los 40 años? No. Por lo tanto cuando llegue a esa edad, tendrá que cambiar su formula ganadora.

Dice que uno como padre tiene que moldear, nutrir y proteger las percepciones que su hijo tiene de sí mismo. Hay que brindarle seguridad. Hay que darle poder antes que dinero. Hay que hacerlo sentir seguro para que sepa a donde quiere ir y lo que quiere hacer, ya que si no lo hace sentirse fuerte mentalmente, todo la educación y el dinero del mundo no lo hará rico ni exitoso.

No hay que enseñe a los hijos a decir “No puedo pagarlo”. Enséñele a decir “Como puedo pagarlo”. La primer percepción cierra la mente, la segunda, la abre.

Enséñele a sus hijos a aprender de los fracasos, al ser estos también parte de los negocios. El que fracasa está intentando progresar, en cambio el que no fracasa, es porque no se arriesga. El que no se arriesga por miedo a perder dinero, nunca logrará su independencia financiera.

continuará...