En un artículo publicado por El Cronista se cita un estudio de la consultora de recursos humanos Bumeran que dice que el 30% de los argentinos solo tienen ahorros para una semana en caso de quedarse sin empleo, y esto no es todo, si consideramos que el 66% de los argentinos tienen problemas para llegar a fin de mes.No es la primera vez que hablamos de esto, de cuanto ahorro se necesita para no tener sobresaltos, porque que el 30% de los argentinos solo tenga ahorros para una semana, es una media alarmante.
¿Cuánto sería el mínimo de ahorro?
Esto depende de cada uno, pero como mínimo se debe tener ahorrado el dinero suficiente para poder costear los gastos corrientes de un año. Ese sería el mínimo aceptable. Menos no estaría bien ya que es muy difícil prever con exactitud lo que puede pasar con los ingresos a futuro, como tambien los imprevistos que se podrían llegar a generar.
El dinero ahorrado debería estar invertido en un activo líquido o divisa de libre disponibilidad -porque es para imprevistos-. No debería invertirse en activos ilíquidos. En los países desarrollados el dinero no está en metálico efectivo, sino que está depositado en plazos fijos o en algún tipo de bono. En Argentina, con la historia que tenemos, muy poca gente tiene sus ahorros en bancos o bonos lamentablemente, haciendo que esto sea mas engorroso y menos rentable.
El ahorro y lo que se hace con él una vez que este se invierte, está asociado al nuevo concepto de riqueza, que dice que la riqueza de una persona no depende en realidad de su patrimonio, sino del tiempo que puede vivir sin necesidad de trabajar.
Poniéndonos un poco filosóficos podemos pensar que el ahorro, y por consiguiente la inversión, es parte de la libertad de cada uno. Las empresas constantemente nos ofrecen sus productos a través de excelentes campañas de marketing para tratar de quitarnos nuestro dinero –libertad-. Cuanto más dinero gastemos, más ricas hacemos a las empresas, y más pobres nos hacemos nosotros. Cuanto más pobres y/o endeudados nos encontramos, menos les exigimos a las empresas por contar con nuestros servicios –menos salario-, ya que tenemos miedo a que nos echen, y de este modo, no poder pagar las deudas. Cada vez trabajamos mas, por menos, para consumir más. El circulo es perfecto para las empresas!.
Igualmente existe una encrucijada, porque ahorrar mucho tampoco sirve para la economía en general, como lo hablamos acá, ya el ahorro excesivo puede traer recesión.
Pero como para todo en la vida, tiene que prevalecer el equilibrio. Por eso es tan importante hacer una correcta planificación de cuanto se debe gastar y cuanto ahorrar para lograr a mediano plazo, la tan mentada libertad financiera.