11 junio 2010

El Dinero de Nuestros Vecinos

Muchas veces hemos leído que el dinero estaba relacionado con la felicidad, no?

Como este en un blog de finazas personales, vamos a tratar de analizar este punto desde otro lado, ya que consideramos que esto no es así.

En un post de hace mucho tiempo habíamos dicho que el
dinero no trae la felicidad, porque la felicidad está relacionada con otros aspectos de la vida, pero los medios de comunicación nos tratan de llenar la cabeza haciéndonos creer que sí, que el dinero nos traerá facilidad. Que una casa más grande nos va a hacer más felices, que un auto más potente también, que necesitamos un barco, una moto, vacaciones exóticas, etc..

Las personas se endeudan hasta niveles imposibles para hacer realidad sus sueños materiales. Casas, autos, vacaciones, objetos electrónicos que se cambian cada 6 meses, etc. Cambian consumo futuro por consumo de hoy.

Sin embargo vemos constantemente la insatisfacción de muchos de nuestros pares porque nunca les alcanza eso que tanto anhelan. ¿Cuál es el problema? ¿Porqué no les alcanza?.

Según estudios el Departamento de Psicología de la Universidad de Warwick en Inglaterra, encabezado por el Dr. Christopher Boyce, uno de los problemas son los vecinos y los círculos más cercanos que nos rodean.

En el libro “Existe la suerte” de
Nasimm Taleb, se cita el ejemplo de un abogado de USA que vive en un exclusivo edificio de Manhattan. Tiene un nivel de ingresos de alrededor de USD 500.000 anuales, pero sin embargo se siente pobre y desdichado, al igual que su esposa. ¿Por qué? Porque el resto de sus vecinos ganan mas que él. Sin embargo si se compara su ingreso con el resto de la población de USA, él gana mas que el 99.5% de los habitantes de su país, un 90% mas que sus ex compañeros de Harvard y un 60% mas que sus ex compañeros de Yale. Es un hombre exitoso económicamente, pero se codea con personas más exitosas que él, lo que hace que a los ojos de su circulo, se sienta pobre.

¿Por qué no es feliz entonces?

Porque el dinero provoca felicidad cuando uno gana mas que el resto, mas que sus vecinos o mas que las personas que lo rodean.

No depende de tener un auto y si este funciona bien y sirve como un cómodo trasportarte, el problema es si tu vecino tiene uno mejor. No importa tener una casa cómoda que te ofrezca todo lo que necesitás, el problema es si es más grande o chica que la del vecino.

Hay muchos estudios que dicen que la inequidad económica y saber de esto, causa un alto porcentajes de los robos y asesinatos de hoy en día. Es decir, la diferencia entre los ingresos de los habitantes provoca la disconformidad de lo que ganan menos.

Un estudio de la escuela de Economia de Paris, encabezado por el Dr. Andrew Clark, también comprobó que una suba en la renta de uno, provoca infelicidad en el resto, por mas que ese resto tenga buenos ingresos.

Es curioso entonces, porque cuanto más gana uno, más feliz se vuelve en el corto plazo, pero también esto provoca infelicidad en el resto del grupo de referencia, lo que puede causar cierta inestabilidad en las relaciones.

¿Entonces?

Hay que sacarse de la cabeza que el dinero trae la felicidad, ayuda, pero la felicidad pasa por otro lado (ya hablaremos sobre la
economía de la felicidad en otro momento). Una ves pasado cierto umbral, el dinero se vuelve indiferente para el bienestar. El dinero bien administrado puede darnos libertad en todo caso, pero nunca felicidad.