Imposible no hablar de hasta la que hace poco, antes de Maddoff, era quizás la mayor estafa en el mundo bursátil internacional.Igualmente, comparada con la de Maddoff, esta estafa fue producto de un error accidental que se quiso ocultar y que por tratar de corregirlo fue empeorando a medida que trascurría el tiempo.
¿De que estamos hablando? De la caída de uno de los bancos de inversión más antiguos y grandes del mundo, la Baring Brothers & Co, un banco fundado en 1762 y que era el utilizado por la corona Británica.
Para los Argentinos este banco es muy importante, ya que fue el primer banco que le prestó dinero al país. Esto fue en el año 1822. Eran 700.000 libras de las cuales teníamos que devolver 1.000.000 libras. Con los descuentos y comisiones se transformaron en 560.000 libras, pero según los estudios de la época, en metálico llegó mucho menos, ya que parte del dinero fue transformado en letras de cambio para los comerciantes ingleses en el país (se calcula que fueron 400.000 libras lo que quedo en Inglaterra por esta vía). Es decir que de 1.000.000 libras, solo llegaron alrededor de 160.000 libras.
Volviendo al tema, el libro sobre la quiebra de la Baring es excelente, pero no tanto la película. (Hay que reconocer que no hay buenas películas dedicadas a las finanzas, salvo una).
La película es del año 1999 y cuenta la historia de Nick Leeson, el jefe de operaciones de la Baring en Singapur durante los años 1992/95, año en que lo llevó a la ruina.
Interesante para ver como muchas veces la auditoria interna no controla como debe hacerlo y como la contabilidad de los derivados es desconocida para muchos auditores –Esto también lo vimos en la crisis actual, en donde muchos auditores no sabían como contabilizar los CDS, ni los riesgos que tenían asociados-.