07 agosto 2010

¿Ahorro o Consumo?

Muchos nos hacen esta pregunta, respecto a la alta inflación que vive el país en estos momentos y debido al anclaje del tipo de cambio.

¿Conviene ahorrar o consumir para “ganarle a la inflación”?

El primer error es comparar el ahorro con el consumo, esto ya lo
discutimos varias veces. El segundo, pensar que se le puede ganar a la inflación!. Nunca se le gana a la inflación. La suba de salarios es posterior a la inflación. La suba salarial es para recuperar el poder de compra que se perdió con la inflación. Lo único que se logra consumiendo de mas, es incentivar la inflación.

El problema de todo esto, es que hoy la inflación va más rápido que la suba salarial, va por delante, por lo tanto en algún momento la rueda del crecimiento del consumo por esta vía se acaba. Las curvas se van separando.


A corto plazo es beneficioso, lo estamos viendo. La política de la gente es gastarlo todo, la velocidad y numero de transacciones crece y crece, el que puede compra un departamento, un local, una cochera, un auto, un LCD, vacaciones, un aire acondicionado, una cafetera, un Ipod, una notebook, etc.

Porque la inflación alta que nos propone el gobierno mediante esto modelo económico hace que se nos saque la propiedad que tenemos sobre nuestro dinero. Estamos obligados a gastarlo en lo que sea con tal de no perder parte de nuestra propiedad. Esto esta muy bien explicado en
este post de Mr. Trader.

Por eso consumir hoy es la opción ante falta de alternativas de inversión y parte del discurso que escuchamos, pero yo no estoy tan seguro de esto, considerando el riesgo que podría llegar a haber en un futuro no muy lejano.

Porque a mediano plazo este modelo perjudica al ahorro, y por ende al crédito, como vimos en el post sobre el sistema financiero. Los depósitos en términos reales bajaron, al igual que el crédito. El ahorro no es volcado al mercado de capitales para financiar inversiones (oferta) cuya ausencia o inferioridad sobre la demanda provoca este tipo de desajustes macro, como la inflación.

Es decir, si uno usa el ahorro para incentivar el consumo, lo que en definitiva está haciendo es otorgarle menor capacidad prestable al mercado de capitales (perjudicando el efecto multiplicador), con lo cual el mayor consumo utilizando el ahorro tiene como contrapartida menos consumo de otros financiado con ahorros y menos inversión: dos factores que también dinamizan la demanda.

Como
no se guarda nada porque paradójicamente no se puede, el escenario ante un cambio de tendencia puede ser muy brusco. Este comportamiento consumista debería exacerbar las fluctuaciones económicas, al no haber respaldo disponible ante cualquier evento recesivo, lo que sería absolutamente pro-cíclico. Algo ya se anticipó en 2009 con muchas variables económicas que sufrieron fuertes retrocesos. Al no ahorrarse, no se forma el colchón que sirve como amortiguador cuando el ciclo se termina.