15 agosto 2012

Niño Rico Niño Listo III

Continuamos con el último capítulo de un post que iniciamos hace casi dos años y que después, por causas de las finanzas del dia a dia, con cerramos.

Un libro de más interesante, ya que habla de la educación financiera de los niños.

10 – ¿Porque los ahorradores son perdedores?

Porque trabajan duro por dinero que después no quieren invertir por miedo a perderlo. Es decir que no aprenden a que el dinero trabaje para ellos. Hacen que su dinero descanse en el banco y que sea utilizado por otros.

No solo eso, pensemos que la ley beneficia a los deudores y les cobra impuestos a los ahorradores. Mas allá que la mayoría de las veces la inflación se también perjudica el ahorro.

Habría que tener solo dos cuentas. Una con el horro que represente los gastos de un año y la otra para realizar inversiones.

11 – La diferencia entre la deuda buena y la mala.

El libro argumenta que el banco no es ni bueno ni malo, solo hay que saber utilizarlo, porque el banco utiliza el dinero de los ahorradores y se los da a los ricos.

Dice que existen dos tipos de deuda. La deuda mala, que es la deuda de consumo y la deuda buena, que es aquella que nos permite ganar mas dinero.

Para él la clase media trabaja para ahorrar y no pedir prestado. Pero esto tiene un limite en cuanto a la riqueza que pude generar. Es decir ¿cuánto mas uno puede trabajar? Por lo tanto también el ahorro tiene un limite.

¿Que sentido tiene ahorrar para ganar un 3% con un plazo fijo, si la hipoteca que pagas es del 6%?. Los ricos piden dinero el 6%, producen y obtienen el 12% -generan riqueza-.

Muchas de las dificultades financieras de las familias giran en torno al dinero, al ahorro y a la deuda. Querer vivir mas allá de sus posibilidades y no saber que hacer con los excedentes.

12 – Aprender con Dinero Real.

Para que un hijo entienda como funciona la riqueza no hay que ayudarlo, hay que enseñarle. No hay que darle dinero, tiene que aprender a ganárselo por sí mismo; como así tampoco hay que enseñarle a trabajar por dinero. Hay que enseñarle a trabajar para generar riqueza.

Hay que tratar de que no se convierta en un consumidor que trabaja duro por dinero. Solo tienen que trabajar duro al principio, para conseguir el primer dinero que después usará para invertir. Esto le brindara seguridad personal, libertad y confianza.

En este proceso de aprendizaje, hay que alentar y proteger la creatividad de su hijo, para que no le tenga miedo a la derrota y la utilice como enseñanza.

13 – Otras formas de incrementar el coeficiente intelectual financiero de su hijo.

Hay que utilizar palabras sencillas para enseñar o explicar, porque no todos entienden de la misma manera. Algunos necesitan y aprenden mas con ejemplos o referencias que conocen.

Existen dos manera de lograr libertad financiera, ya sea siendo un inversionista que busca hacer crecer su capital, es decir que compra para preservar y obtener renta, o siendo un comerciante que compra para vender.

A raíz de esto subraya que más allá de todo lo que se le enseñe en materia financiera aún niño, lo más importante es que conozca la diferencia entre un activo y un pasivo.

14 – ¿Para que es la mensualidad?.

Lo primero que hay que tratar de evitar, si uno quiere que su hijo aprenda, es no convertirse en su cajero electrónico. Porque si le enseña a su hijo a darle dinero por nada, jamás aprenderá.

Kiyosaki analiza que antes la gente vivía de la tierra y el mar, pero que ahora trabaja por dinero. Por eso, el que tiene el dinero, tiene el poder. El que tiene el dinero “obliga” a los otros a trabajar o a estudiar por dinero.

La mayoría de los jóvenes de hoy piensan que merecen parte del dinero de sus padres por el solo hecho de ser hijos. Antes esto no sucedía. Pero esto es así, porque lamentablemente los padres de hoy utilizan al dinero como compensación, porque muchas veces no les pueden prestar la debida atención al tener que trabajar demasiado, justamente por dinero.

Para amortiguar este razonamiento hay que enseñarles el valor del intercambio. De dar algo a cambio. Si se espera algo, hay que dar algo.

No hay que enseñarles a sus hijos a buscar trabajo si quieren que sean ricos, cuanto antes tengan presente esto, mejor. ¿Por qué? Porque el día tiene un limite de horas. No se puede trabajar mas que un determinado tiempo al día. El rico no trabaja mas que el pobre. Trabaja distinto.

El concepto es, no buscar ser pagado por un trabajo, sino pensar a cuantas personas poder servir. El empleado le sirve a una sola persona, a su empleador. Lo que hay que buscar es servirle a muchos al mismo tiempo. Ese es el secreto.

14 – ¿Cómo descubrir el genio natural de su hijo?.

Cada padre tiene la obligación de descubrir como le gusta aprender a cada uno de sus hijos y por qué quieren aprender algo.

Una ayuda para esto es utilizar el Índice Kolbe, que mide los instintos naturales de las personas.

15 – El éxito es la libertad de ser quien uno quiere ser.

¿Cómo se mide el éxito de una persona? Esto es muy subjetivo ya que no todos se pueden sentir exitosos con lo mismo. En definitiva ¿qué es ser exitoso? ¿Quién dice quien es exitosos y quien no?

Para Kiyosaki el éxito depende de las opciones que se tengan, cuantas más posibilidades, mayor éxito se tiene. Por eso él aconseja que cada uno busque el talento de sus hijos, pero que después le den la opción de elegir que camino tomar. Pero déles opciones para elegir!.

Conclusión: Existen dos tipos de niños. Aquellos que tienen éxito al seguir el camino, y aquellos que odian el camino y prefieren abrir el suyo propio

El sistema escolar castiga por cometer errores, siendo sin embargo esto, la forma que se tiene de aprender. De los errores se aprende, al tratar de corregirlos.

Con respecto al dinero ya sabemos que Kiyosaki dice que es más importante cuanto se conserva que cuanto se gana, porque cada dólar conservado e invertido es un empleado nuevo que tenemos.

Muy importante pensar sobre las diferencias entre la educación tradicional del dinero que recibimos y la que brindamos, ya que en el mundo de hoy la educación tradicional se ha convertido en un commoditie que no diferencia a las personas, ni garantiza éxito económico, ni personal.