02 noviembre 2012

Global Unemployment.

Cuando hablamos de finanzas personales solemos poner hincapié principalmente en la conducta que deberíamos tomar con el dinero y la vida social soñando con obtener en algún momento una determinada libertad financiera. Sin embargo, para esto es inevitable el primer ahorro para luego pasar a la segunda fase, de la inversión financiera, comercial, industrial o la derivada del ejercicio profesional. Al mismo tiempo damos por hecho que independiente del perfil de cada uno será necesario capacitarse aunque sea en forma básica pero suficiente para desenvolverse en el mundo del dinero bajo las reglas impuestas por el capitalismo.

Ahora bien, dicho esto ¿que necesitamos para obtener nuestro primer ahorro?, sí el fruto de un trabajo que sea bien remunerado y nos permita lograr el objetivo planteado, ¿esto será siempre así en el tiempo o será una constante de la cual no deberíamos darle la importancia que se merece?, al parecer ninguna de las dos cosas será lo que parece ser por que vendrán tiempos cada vez más duros donde el empleo será escaso. ¿Qué quiere decir esto? Sencillamente la demanda de empleo se mantendrá por mucho tiempo por encima de la oferta, entonces, ¿Qué sucederá con el salario y sus beneficios? Será mejor ver el panorama de nubarrones que azotará a los habitantes de este planeta.

Según fuentes de la OIT, el mundo enfrenta una crisis del empleo cada vez más grande, esto hace pensar que conviviremos con una tasa negativa de empleo por muchos años, donde la oferta seguirá por encima de la demanda. Su consecuencia será que la resistencia de mantener niveles salariales altos, irá debilitándose, pues los salarios deberán caer por simple ley económica, lo que proyectaría hacia delante, un mundo con mayor índice de pobreza que sólo servirá para sostener la agonía del capitalismo.

Extrayendo datos de la OIT al 2012 vemos que el sector de los jóvenes es el mayormente perjudicado con más de 75 millones de personas entre los 14 y los 24 años, que en el mundo están buscando trabajo, fijando la tasa de desempleo para este sector en el 12,7% con el agregado de un fantasma de casi de 7 millones de jóvenes que perdieron toda esperanza y quedaron totalmente fuera del sistema. Puesto que este fantasma seguirá creciendo lamentablemente, no se vislumbra una salida feliz en el corto plazo.

Los datos son abrumadores, la crisis económica mundial deterioró el mercado laboral en 200 millones de puestos de trabajo; Calculando desde esta base y para darse una idea, es necesario la creación de 400 millones de nuevos puestos, a los fines de poder obtener una tasa del 0%, es decir el equilibrio, lo que impone de esa manera un gran desafío al mundo entero, la creación de 600 millones de puestos de trabajo productivos en los próximos 10 años. A pesar de ello siguen existiendo 900 millones de trabajadores en países en desarrollo que viven con sus familias en el umbral de la pobreza con ingresos de 2 dólares por día.

En la misma sintonía, la tasa proyectada de desempleo mundial entre el presente y el 2016 se mantendrá constante situándose en el 6% del total de la fuerza de trabajo, este grave estancamiento en el tiempo se debe a que la economía mundial lamentablemente ha reducido drásticamente su capacidad de crear nuevos empleos, a lo que debemos agregar un debilitamiento en la participación de la fuerza laboral (relación empleo – población) al desarrollo económico retroalimentando la problemática, pero en un escenario optimista planteado por la OIT con tasas de crecimiento positiva para el empleo es nada alentador para la predicha relación, no provocará los efectos deseados para revertir la situación y se mantendrá por debajo de los niveles precedentes a la crisis.

Por otro lado, como resulta complejo analizar que es lo que sucede entre la disparidad de la productividad de la mano obra y salarios entre países desarrollados y los que se encuentran en vías de serlo, vale la pena rescatar, que la crisis económica mundial que estamos padeciendo tuvo como consecuencia un aumento considerable del desempleo en los países desarrollados y una caída de los niveles salariales retroalimentó al enfriamiento de la producción de bienes y servicios de la economía abriendo de ese modo la probabilidad de llevar al mundo a una futura recesión, en este contexto los países emergentes que encontraron en la producción y exportación de recursos primarios las condiciones favorables para incrementar la tasa de empleo por encima del crecimiento de su fuerza laboral solamente ofrecen un temporal contrapeso a la crisis.

Entonces, en este futuro escenario donde la demanda de empleo superará a la oferta con un deterioro del estado de bienestar prometido por el capitalismo, los costos de la mano de obra productiva mundial deberán seguir la simple regla económica, caer pero inserto en un mercado que será duro conseguir empleo.

Eduerado