Pésimo año para el mercado inmobiliario argentino desde el post del año pasado en donde ya decíamos que los precios no subían como lo hacía la inflación. Datos concretos del colegio de escribanos de la ciudad de Buenos Aires para estos tres meses del año no hay, porque ya no los presentan, pero el sector habla de una caída en las ventas del orden del 30%
En junio de 2012 escribimos lo que ya anticipábamos hacía un par de años, los inmuebles no eran refugio de valor. Cuando la economía se desacelera, los precios de todos los activos inmersos en ese país bajan. Que una persona decida no vender su propiedad por no aceptar una baja en el precio real, no amerita decir que la pérdida no exista.
¿Qué vemos?. Que mientras el USD “libre” siga subiendo como ha subido desde hace un año, las propiedades en USD bajarán. No hay opción. Siempre fue así y esta vez no será la excepción.
Como vimos en el post sobre el peso ($) argentino de este año, el USD “libre” subió de $4.40 a $8.40 y casi sin oferta. Pregunto ¿Puede una propiedad cotizada en USD 100.000 ($440.000) el año pasado, seguir costando USD 100.000 ($840.000)?.
No, no puede. Nadie puede pagar este aumento. Los salarios no subieron de la misma forma y utilizar un crédito hipotecario como ayuda, tampoco sirve. Recordemos que la suba se puede dar por dos factores. Suba real de salarios (Argentina 2002/2009) o por apalancamiento crediticio (USA y Europa pre-crisis). Por ende, los precios en USD deben bajar. Por eso se vende menos. Porque los propietarios no quieren aceptar la baja de los precios en USD. No quieren aceptar la pérdida de valor de su activo mal denominado “refugio de valor”. Hasta Reporte Inmobiliario dice que los precios deben adecuarse a la nueva coyuntura. Ellos, que fueron uno de los impulsores del “Refugio de Valor”, hablan ahora de ajuste. El cambio de discurso era esperable. Ellos viven de la venta.
Como la experiencia nos ha enseñado, los mercados siempre nos dan tiempo para salir, lo mismo que para entrar. Siempre existen “avisos” y siempre existen subas y bajas en las tendencias de fondo que hay que aprovechar. No podemos negar que el mercado inmobiliario argentino había dado tiempo para salir. La señal fue en los años 2008/2009 en plena crisis internacional. La última oportunidad de salida fue el año 2010. Hoy ya es tarde.
Wait and see!.
