12 noviembre 2019

El talón de Aquiles económico de la era Macri.

Retomando el blog después de algunos años para anticiparnos al desastre que se viene en materia económica después de las elecciones y con la asunción de la formula Fernández – Fernández, analizaremos cual fue, a mi entender, en materia económica, el talón de Aquiles del gobierno de Mauricio Macri, que hizo que el plan económico del gradualismo fallara, y lo que pasará si Alberto Fernández no lo corrige.

Retomemos uno de los últimos post del año 2016 en donde ya anticipábamos unos de los problemas más graves en materia económica heredado del gobierno anterior. La venta de dólares futuros de Vanolli durante finales del año 2015.

Dijimos también en varios post, que esto se debía corregir de raíz, con un bono largo en dólares obligatorio. Que no había otra forma. Lamentablemente el tiempo nos dio la razón. El problema no fue resuelto, la bola fue aumentando, y se volvió incontrolable, debido a la gran cantidad de dinero que se fue acumulando por la tasa de interés que se pagaba.

Son responsables de esto, tanto Federico Sturzenegger como Alfonso Prat Gay. Este último, por haber levantado el CEPO de manera irresponsable sin medir las consecuencias de los futuros vendidos por Alejandro Vanolli, y Sturzenegger por no haber ofrecido un bono en USD a largo plazo de manera inmediata y haber subestimado el problema. Las consecuencias están a la vista. Unas Lebac que hubo que salir a rescatar y cambiar a finales del año 2018, que en parte se transformaron en alrededor de $ 1.200.000 M de Lelic a mediados de 2019. Algo impagable, y que condicionó el crédito interno en todo el gobierno de Macri.

Fin del tema. Macri se va con esta terrible bomba monetaria heredada y mal gestionada. Se va con cepo y con una inflación galopante, con riesgo de convertirse en una hiperinflación, ya que deja una suba del dólar sin convalidar todavía en precios.

¿Qué quiere hacer Alberto Fernández? Algunos tips ya ha esbozado. Como ser: 

1. Superávit fiscal. 2. Superávit comercial. 3. Dólar competitivo. 4. Aumentar reservas. 5. Desendeudamiento 6. Acuerdo por 180 días. 7. Reponer salarios y jubilaciones. 8. Aumentar consumo.

Esto es ideal, pero encuentro algunas contradicciones, como ser:

1 con 7. Superávit fiscal y recomponer salarios es imposible.
2 con 8. Superávit comercial y aumentar consumo interno es imposible.
3 con 7. Dólar alto y recomponer salarios, es imposible.
4 con 5. Aumentar reservas y desendeudamiento. Imposible.

¿Que deberá hacer Alberto Fernández si quiere que el año 2020 no termine en una hiperinflación? Deberá aplicar un plan bonex como hizo en Menen en 1989 y un pacto social sin aumentos de salarios por un año mínimo. De esta manera podrá recuperar, sin pagar deuda, los superávits gemelos.

El gobierno de Macri pecó de ingenuo y sobreestimo su capacidad, pensando que las inversiones venían solas por más que no corrigiera los problemas de fondo. Gran error. Hoy pagamos esta falta de capacidad para entender la realidad y los problemas de la Argentina. Un país con anosognosia o como alguna vez escuche, que se asemeja a un paciente que no tiene lóbulo frontal (planificación), que solo actúa por capricho a corto plazo. Un país que no ve y que no acepta lo que somos y que caemos una y otra vez en lo mismo, sin darnos cuenta que seguimos discutiendo cosas que el mundo ya resolvió hace décadas.

La argentina va a tener años más duros todavía y peores si no se hacen las cosas bien. Algunos desequilibrios en parte se corrigieron, pero otros todavía no. Veremos esto en un próximo post. El ajuste es inevitable, quien lo paga esta vez?


20 abril 2017

Créditos UVAs.

Un tema muy importante como para volver a publicar en el blog. Hace unas semanas, se lanzaron créditos hipotecarios ajustados por inflación. A grandes rasgos, el sistema parece muy bueno, teniendo en cuenta que con la alta inflación que tiene hoy la Argentina y el excesivo precio de los bienes inmuebles, la cuota que había que pagar por un crédito hipotecario era inalcanzable para la mayoría la población, perjudicando de manera notable a los sectores de bajos y medios recursos. Créditos hipotecarios con tasas reales del orden 5% en promedio, son históricos en argentina. Entonces a diferencia de lo que había, este nuevo crédito ajustado por inflación, es muy accesible, ya que la cuota es mucho más baja.

Pero, siempre hay un pero en argentina, no todo lo que brilla es oro y lamentablemente todos los artículos y/o post que he leído sobre el tema hasta ahora han sido lamentables, unos porque los defienden sin mirar las consecuencias reales y los otros porque los “matan” sin analizar las cosas buenas. Trataremos de ser lo mas imparciales posibles.

¿Sirve o no sirve? Depende. Depende de la inflación, de los distintos gobiernos que vengan, que se respeten los contratos, que la economía no entre en recesión, etc. ¿Que quiero decir? Que esto es argentina. Que nunca tuvimos 30 años de estabilidad. La inflación de los últimos 30 años varió de -1.5% a 4.923%. Se entiende?

Ya desde el comienzo, comienza mal para el deudor, porque con la inflación de hoy, la cuota aumenta todos los meses y como sabemos, los salarios no aumentan todos los meses, los salarios aumentan, con surte, cada 12 meses aproximadamente. Por lo tanto, habría que ver que tan descalzado quedaría uno mes a mes, hasta que su salario aumente, sin saber tampoco cuanto va a aumentar. Aparte, no solo aumenta la cuota, también aumenta la deuda!. El capital adeudado también ajusta por inflación. Para que tengamos una idea, la persona que sacó un crédito hipotecario ajustado por inflación en marzo de 2016 empezó pagando $8.134 y hoy paga de cuota $10.370. Debía $1.000.000 Hoy debe $1.230.000 (@cbuteler). La diferencia con el crédito que se ofrecía antes es que la cuota era/es de $20.000, siempre. Lo mismo que el capital…

Pero tampoco este tipo de crédito en “un invento argentino”. Este tipo de crédito “indexado” no es nuevo. En casi todos los países “serios” de Latinoamérica los créditos son tasa + inflación. Pero son países con inflación baja, de alguna manera controlada. Lo que quiero decir es que esto ya está probado y que si fuéramos un país estable, no habría ningún tipo de problema. Sería el principio del desarrollo inmobiliario sustentable para el país. ¿Pero quién nos garantiza esto en Argentina?. ¿Quién nos garantiza que un próximo gobierno no destruya o corrompa este tipo de instrumento? Nadie. La historia nos condena. El populismo detesta este tipo de iniciativa. El populismo detesta que uno no dependa del Estado para comprarse una vivienda.

Otro tema aparte son las tasas de los alquileres, versus las tasas de los créditos. Sabemos que en esta argentina de precios inmobiliarios de burbuja, los alquileres son los mas bajos de la historia, en términos relativos, rondando el 4/5% del precio de la propiedad. Entonces con solo comparar las tasas de los créditos, ya que solo unos pocos tiene una tasa del 4%, los otros rondan el 7%. Podemos comprender que económicamente, conviene mas alquilar que comprar. La relación está invertida, en el “1 a 1”, los alquileres rondaban entre el 10/12% y las tasas de los créditos el 7% aproximadamente. Esta es la relación correcta, que sea mas caro alquilar que comprar.

¿Entonces?

Como todo inversión en argentina el riesgo es el plazo. Somos un país todavía muy inestable. Puede salir muy bien o puede salir muy mal. Por eso aconsejo, no se tiren de cabeza. Analicen bien, aunque sabemos que para la persona que alquila esto es una gran noticia, pero también, cuando uno alquila, sino puede pagar el alquiler, se muda. Con este crédito, si uno no puede pagar, se extiende el plazo del crédito, para que la cuota se ajuste al “nuevo” ingreso, y esto, según mí criterio, está bien, pero es peligro. Quizás algunos tengan la suerte de ver su salario subir mas que la inflación en el futuro, algo que puede suceder si uno es joven y va ascendiendo profesionalmente, pero esto también es jugarse muy fino, porque también pueden subir los gastos fijos y que el ingreso no suba. Justamente esta era la ventaja que tenían los créditos a tasa fija, porque con este tipo de créditos uno sabe que a los 5 años +/-, la cuota se puede licuar. Cuesta entrar, pero a la larga, el beneficio puede ser muy alto. El riesgo era menor. Con este nuevo crédito, es imposible licuar la cuota y el riesgo es mayor, como fue la famosa 1050 de principios de los años ochenta, cuando las cuotas se dispararon por la inflación, y los salarios quedaron semi-congelados. Ergo, la mayoría de las personas perdieron sus propiedades. No así en 2001, Cuando los créditos se licuaron y los deudores salieron muy beneficiados.

Por eso digo. Cuidado. Solo comprometer el 20% del ingreso en este tipo de créditos. No mas. Así se puede disponer de un margen de maniobra si se tiene algún inconveniente. Lamentablemente, la historia argentina nos condena. Nunca en Argentina los créditos indexados terminaron bien; o porque lo pagan los acreedores como en 2002 (corralito + devaluación) o bien los deudores, como con la 1050. Pero al final, siempre alguien es mas beneficiado que otro, y nunca esto termina como fue pactado anteriormente.

Debemos ser conscientes que con un tipo de cambio atrasado, ya que volvimos a estar caros en USD, y con la bomba cuasi fiscal a punto de explotar, es muy difícil ser certero con un diagnóstico preciso, como también sumarse a las voces que hablan de un boom inmobiliario que podría producirse, que de darse, haría mucho más riesgoso aun comprar una propiedad que hoy ya está descalzada con el nivel de salarios.

10 noviembre 2016

El pico del salario

Hace ya un tiempo encontré este post que transcribo. Me pareció interesante. No tengo datos para contradecirlo, ni para avalarlo. Que opinan?

“Malas noticias para los trabajadores con problemas de liquidez y con la esperanza de tener un golpe de suerte y conseguir un aumento salarial significativo. Convertirse en rico al final de la vida de un trabajador, por las ganancias obtenidas del fruto del empleo, tiene muy poco que ver con la calidad o el desempeño en el trabajo y más con lo ganado durante la primera década laboral.

Según un cable de la agencias Bloomberg que hace referencia a un informe de la Reserva Federal de Nueva York, los ricos experimentan una curva mucho más pronunciada en sus ingresos que el resto de los trabajadores.

Según las proyecciones, los ingresos de la media de las personas se incrementan un 38% entre los 25 y los 55 años; aquellos que están en el percentil 95 experimentan un crecimiento del 230% durante el mismo período; y los del percentil 99, un 1,450%.

Esto puede parecer obvio. Los ricos experimentan un crecimiento astronómico en sus ingresos y no sufren una racha de ganancias planas. El informe de la FED, sin embargo, señala que los aumentos más pronunciados ocurren en los primeros años de la carrera laboral de un individuo. “En general, la mayor parte de crecimiento de las ganancias sucede durante la primera década”, sostienen.

Los trabajadores cuyas ganancias se ubican en la media pueden ver que sus ganancias se estanquen entre los 35 y 55 años. De hecho, para todos, excepto para el 10% más rico, las ganancias se reducen a partir de los 45 hasta los 55, y sólo el 2% más tendrá un crecimiento de sus ganancias después de 45 años. Las proyecciones sugieren también que el pico para hacerse rico es cuando se es joven, porque a menos que uno sea una anomalía, probablemente verá su último gran salto en sus ganancias antes de celebrar su cumpleaños número 40.

Pero no es que los ricos tienen el camino fácil. Los economistas afirmaron que “cuanto más rápido y elevado es el ingreso de un individuo, más posibilidad hay de caer y menos chances para recuperarse”.

En otras palabras, si usted está en las últimas etapas de su carrera y ganando alrededor de la media, no tiene que preocuparse de perder casi tanto dinero como el 1% de las personas ricas. Después de todo, su última oportunidad de experimentar un gran salto salarial ya pasó hace décadas".