29 noviembre 2019

Las Herencias

Vamos a hablar de las herencias, un tema muy interesante para plantear y debatir, ya que seguramente estará en la vidriera los próximos meses.

¿Es peor la herencia que deja Mauricio Macri, a la que dejó Cristina Fernández de Kirschner o es al revés?. ¿Tiene razón Marcos Peña cuando habla que ellos han mejorado las bases económicas de la Argentina?. ¿Que se revirtió la herencia recibida en 2015 y que el país está listo para comenzar a crecer?

El ministro de economía Hernan Lacunza lo graficó de la siguiente manera, dijo que la herencia de CFK tenía "mejor" fachada pero malos cimientos, y que la de Macri termina con “peor” fachada, pero con cimientos más sólidos.

¿Qué significa esto? Veamos

Cristina Fernández de Kirschner

Mejor fachada: El PBI de Argentina en 2015 había crecido 2.7%, había un 29% de pobreza, bajo nivel de desempleo, y una inflación alta. ¿Pero esto era real? ¿Era sustentable?. Definitivamente no. Las estadísticas eran falsas, las tarifas estaban atrasadas, y había un tipo de cambio artificialmente bajo, que simulaba bienestar.

Malos cimientos: Como dijimos, teníamos las estadísticas intervenidas. Teníamos un tipo de cambio atrasado artificialmente con cepo, teníamos déficit fiscal primario del 4.5% que era financiado en parte con emisión monetaria y en parte con reservas del BCRA. Había Déficit comercial y tarifas atrasadas. Por otra parte las tasas de referencia estaban por debajo de la inflación, lo que incentivaba al consumo pero no así al ahorro y por ende la inversión, convirtiéndose hoy la Argentina, en uno de los países con menor tasa de inversión de Latinoamérica, con todo lo que eso conlleva a futuro.
Así también Macri, recibió un país con el mayor nivel de gasto del Estado sobre PBI de la historia argentina, que pasó del 23% en 2003 al 43% en 2015. Un Estado gigantesco, que devora y hace insostenible la actividad privada y el crecimiento del país.

Mauricio Macri.

Peor fachada: Al corregir el tipo de cambio y las tarifas, se incrementa la inflación y por ende, sube la pobreza. Se toma deuda para financiar de manera gradual el déficit fiscal primario y se suben las tasas de interés para combatir la inflación e incentivar el ahorro (Mal implementado), generando un freno en el consumo, excesivamente inflado por el gobierno anterior.

Mejores cimientos. Al tener un tipo de cambio competitivo y tarifas actualizadas, se logra una reducción del déficit fiscal primario del 4.5% heredado al 1% y se logra también revertir el déficit comercial, por ende, se puede vislumbrar un futuro mejor porque lo único que queda por corregir es la alta tasa de interés y la reestructuración de la deuda. Se logra también una mejora del patrimonio neto del BCRA. Con respecto al peso del Estado heredado, se corrige una parte, llevándolo del 42% en 2016, al 37% a finales de años 2019.

¿Que nos dice la historia?. Que el peronismo siempre hace esto. Deja una herencia pesada para que le explote al siguiente gobierno. Pero esta vez calculo que será diferente. Intuyo que tanto Mauricio Macri como el FMI, vislumbraron esto y trataron de apaciguarlo los últimos dos años. Por eso, Alberto Fernández será el primer gobierno de la historia peronista en asumir, sin una explosión previa y heredando parte de los problemas ocasionados por su propio espacio político.

Carlos Pagni, en una entrevista muy interesante (Ver a partir del minuto 32:00), hace un comentario sobre la economía de Juan Domingo Perón. Pagni dice, haciendo alusión a la teoría de Tulio Halperín Donghi) que el derrocamiento de Perón en el año 1955, evitó que sea el propio Perón, el que tenga que hacer el ajuste económico de su propia gestión, dejando hasta el día de hoy en la memoria colectiva este paraíso perdido del peronismo y su bonanza económica, haciendo que todos los gobiernos posteriores quieran reflejarse en esa economía pujante en la que Perón fue derrocado. Esto es algo parecido a lo que busca hoy Alberto Fernández. Recurrir a la memoria colectiva de los fanáticos del “Kirchnerismo” de los primeros años de Néstor Kirchner, que con una soja de USD 600, construyó un relato épico de la justicia social y de la economía creciendo a tasas chinas.

12 noviembre 2019

El talón de Aquiles económico de la era Macri.

Retomando el blog después de algunos años para anticiparnos al desastre que se viene en materia económica después de las elecciones y con la asunción de la formula Fernández – Fernández, analizaremos cual fue, a mi entender, en materia económica, el talón de Aquiles del gobierno de Mauricio Macri, que hizo que el plan económico del gradualismo fallara, y lo que pasará si Alberto Fernández no lo corrige.

Retomemos uno de los últimos post del año 2016 en donde ya anticipábamos unos de los problemas más graves en materia económica heredado del gobierno anterior. La venta de dólares futuros de Vanolli durante finales del año 2015.

Dijimos también en varios post, que esto se debía corregir de raíz, con un bono largo en dólares obligatorio. Que no había otra forma. Lamentablemente el tiempo nos dio la razón. El problema no fue resuelto, la bola fue aumentando, y se volvió incontrolable, debido a la gran cantidad de dinero que se fue acumulando por la tasa de interés que se pagaba.

Son responsables de esto, tanto Federico Sturzenegger como Alfonso Prat Gay. Este último, por haber levantado el CEPO de manera irresponsable sin medir las consecuencias de los futuros vendidos por Alejandro Vanolli, y Sturzenegger por no haber ofrecido un bono en USD a largo plazo de manera inmediata y haber subestimado el problema. Las consecuencias están a la vista. Unas Lebac que hubo que salir a rescatar y cambiar a finales del año 2018, que en parte se transformaron en alrededor de $ 1.200.000 M de Lelic a mediados de 2019. Algo impagable, y que condicionó el crédito interno en todo el gobierno de Macri.

Fin del tema. Macri se va con esta terrible bomba monetaria heredada y mal gestionada. Se va con cepo y con una inflación galopante, con riesgo de convertirse en una hiperinflación, ya que deja una suba del dólar sin convalidar todavía en precios.

¿Qué quiere hacer Alberto Fernández? Algunos tips ya ha esbozado. Como ser: 

1. Superávit fiscal. 2. Superávit comercial. 3. Dólar competitivo. 4. Aumentar reservas. 5. Desendeudamiento 6. Acuerdo por 180 días. 7. Reponer salarios y jubilaciones. 8. Aumentar consumo.

Esto es ideal, pero encuentro algunas contradicciones, como ser:

1 con 7. Superávit fiscal y recomponer salarios es imposible.
2 con 8. Superávit comercial y aumentar consumo interno es imposible.
3 con 7. Dólar alto y recomponer salarios, es imposible.
4 con 5. Aumentar reservas y desendeudamiento. Imposible.

¿Que deberá hacer Alberto Fernández si quiere que el año 2020 no termine en una hiperinflación? Deberá aplicar un plan bonex como hizo en Menen en 1989 y un pacto social sin aumentos de salarios por un año mínimo. De esta manera podrá recuperar, sin pagar deuda, los superávits gemelos.

El gobierno de Macri pecó de ingenuo y sobreestimo su capacidad, pensando que las inversiones venían solas por más que no corrigiera los problemas de fondo. Gran error. Hoy pagamos esta falta de capacidad para entender la realidad y los problemas de la Argentina. Un país con anosognosia o como alguna vez escuche, que se asemeja a un paciente que no tiene lóbulo frontal (planificación), que solo actúa por capricho a corto plazo. Un país que no ve y que no acepta lo que somos y que caemos una y otra vez en lo mismo, sin darnos cuenta que seguimos discutiendo cosas que el mundo ya resolvió hace décadas.

La argentina va a tener años más duros todavía y peores si no se hacen las cosas bien. Algunos desequilibrios en parte se corrigieron, pero otros todavía no. Veremos esto en un próximo post. El ajuste es inevitable, quien lo paga esta vez?


20 abril 2017

Créditos UVAs.

Un tema muy importante como para volver a publicar en el blog. Hace unas semanas, se lanzaron créditos hipotecarios ajustados por inflación. A grandes rasgos, el sistema parece muy bueno, teniendo en cuenta que con la alta inflación que tiene hoy la Argentina y el excesivo precio de los bienes inmuebles, la cuota que había que pagar por un crédito hipotecario era inalcanzable para la mayoría la población, perjudicando de manera notable a los sectores de bajos y medios recursos. Créditos hipotecarios con tasas reales del orden 5% en promedio, son históricos en argentina. Entonces a diferencia de lo que había, este nuevo crédito ajustado por inflación, es muy accesible, ya que la cuota es mucho más baja.

Pero, siempre hay un pero en argentina, no todo lo que brilla es oro y lamentablemente todos los artículos y/o post que he leído sobre el tema hasta ahora han sido lamentables, unos porque los defienden sin mirar las consecuencias reales y los otros porque los “matan” sin analizar las cosas buenas. Trataremos de ser lo mas imparciales posibles.

¿Sirve o no sirve? Depende. Depende de la inflación, de los distintos gobiernos que vengan, que se respeten los contratos, que la economía no entre en recesión, etc. ¿Que quiero decir? Que esto es argentina. Que nunca tuvimos 30 años de estabilidad. La inflación de los últimos 30 años varió de -1.5% a 4.923%. Se entiende?

Ya desde el comienzo, comienza mal para el deudor, porque con la inflación de hoy, la cuota aumenta todos los meses y como sabemos, los salarios no aumentan todos los meses, los salarios aumentan, con surte, cada 12 meses aproximadamente. Por lo tanto, habría que ver que tan descalzado quedaría uno mes a mes, hasta que su salario aumente, sin saber tampoco cuanto va a aumentar. Aparte, no solo aumenta la cuota, también aumenta la deuda!. El capital adeudado también ajusta por inflación. Para que tengamos una idea, la persona que sacó un crédito hipotecario ajustado por inflación en marzo de 2016 empezó pagando $8.134 y hoy paga de cuota $10.370. Debía $1.000.000 Hoy debe $1.230.000 (@cbuteler). La diferencia con el crédito que se ofrecía antes es que la cuota era/es de $20.000, siempre. Lo mismo que el capital…

Pero tampoco este tipo de crédito en “un invento argentino”. Este tipo de crédito “indexado” no es nuevo. En casi todos los países “serios” de Latinoamérica los créditos son tasa + inflación. Pero son países con inflación baja, de alguna manera controlada. Lo que quiero decir es que esto ya está probado y que si fuéramos un país estable, no habría ningún tipo de problema. Sería el principio del desarrollo inmobiliario sustentable para el país. ¿Pero quién nos garantiza esto en Argentina?. ¿Quién nos garantiza que un próximo gobierno no destruya o corrompa este tipo de instrumento? Nadie. La historia nos condena. El populismo detesta este tipo de iniciativa. El populismo detesta que uno no dependa del Estado para comprarse una vivienda.

Otro tema aparte son las tasas de los alquileres, versus las tasas de los créditos. Sabemos que en esta argentina de precios inmobiliarios de burbuja, los alquileres son los mas bajos de la historia, en términos relativos, rondando el 4/5% del precio de la propiedad. Entonces con solo comparar las tasas de los créditos, ya que solo unos pocos tiene una tasa del 4%, los otros rondan el 7%. Podemos comprender que económicamente, conviene mas alquilar que comprar. La relación está invertida, en el “1 a 1”, los alquileres rondaban entre el 10/12% y las tasas de los créditos el 7% aproximadamente. Esta es la relación correcta, que sea mas caro alquilar que comprar.

¿Entonces?

Como todo inversión en argentina el riesgo es el plazo. Somos un país todavía muy inestable. Puede salir muy bien o puede salir muy mal. Por eso aconsejo, no se tiren de cabeza. Analicen bien, aunque sabemos que para la persona que alquila esto es una gran noticia, pero también, cuando uno alquila, sino puede pagar el alquiler, se muda. Con este crédito, si uno no puede pagar, se extiende el plazo del crédito, para que la cuota se ajuste al “nuevo” ingreso, y esto, según mí criterio, está bien, pero es peligro. Quizás algunos tengan la suerte de ver su salario subir mas que la inflación en el futuro, algo que puede suceder si uno es joven y va ascendiendo profesionalmente, pero esto también es jugarse muy fino, porque también pueden subir los gastos fijos y que el ingreso no suba. Justamente esta era la ventaja que tenían los créditos a tasa fija, porque con este tipo de créditos uno sabe que a los 5 años +/-, la cuota se puede licuar. Cuesta entrar, pero a la larga, el beneficio puede ser muy alto. El riesgo era menor. Con este nuevo crédito, es imposible licuar la cuota y el riesgo es mayor, como fue la famosa 1050 de principios de los años ochenta, cuando las cuotas se dispararon por la inflación, y los salarios quedaron semi-congelados. Ergo, la mayoría de las personas perdieron sus propiedades. No así en 2001, Cuando los créditos se licuaron y los deudores salieron muy beneficiados.

Por eso digo. Cuidado. Solo comprometer el 20% del ingreso en este tipo de créditos. No mas. Así se puede disponer de un margen de maniobra si se tiene algún inconveniente. Lamentablemente, la historia argentina nos condena. Nunca en Argentina los créditos indexados terminaron bien; o porque lo pagan los acreedores como en 2002 (corralito + devaluación) o bien los deudores, como con la 1050. Pero al final, siempre alguien es mas beneficiado que otro, y nunca esto termina como fue pactado anteriormente.

Debemos ser conscientes que con un tipo de cambio atrasado, ya que volvimos a estar caros en USD, y con la bomba cuasi fiscal a punto de explotar, es muy difícil ser certero con un diagnóstico preciso, como también sumarse a las voces que hablan de un boom inmobiliario que podría producirse, que de darse, haría mucho más riesgoso aun comprar una propiedad que hoy ya está descalzada con el nivel de salarios.